Panel: Prácticas de intervención territorial

Aprendizajes de apostar a dispositivos en los barrios

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En los últimos años se ha consensuado que el abordaje territorial se presenta como una respuesta enunciada para abordar los problemas ligados al uso de drogas. ¿Qué prácticas? ¿Qué estrategias? ¿Qué desafíos se enfrentan en las prácticas de trabajo territorial? Sobre este tema reflexionaron representantes de Rosario, Bariloche, Salta y representantes de Intercambios.

(Buenos Aires, 29/08/2013; 14:00Hs)“¿Cómo pensamos el problema del consumo?” Esta pregunta, en primera persona del plural, atravesó el panel “Prácticas de intervención territorial”,que se llevó adelante en la mañana del jueves 29 de agosto de 2013 en el senado de la Nación, en el marco de la 11 Conferencia Nacional sobre Políticas de Drogas, organizada por la asociación civil Intercambios.

Compartieron sus experiencias y reflexiones: Débora Danielli, directora de Salud Mental de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario; Oscar Di Marco, colaborador de “La Esquina” de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche; Jorgelina Di Iorio, integrante del Área de Intervención de Intercambios asociación civil y Claudia Román Rú, representante de la Secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones de Salta.

Con el eje en la salud mental

Una primera coincidencia al presentar la intervenciones fue la intención de subvertir la idea de la centralidad de la sustancia en la vida de una persona. “La idea de la sustancia como objeto es un debate que nos debemos para dar lugar a la subjetividad y pensar las intervenciones”, planteó la psicóloga Débora Danielli, directora de Salud Mental de la Secretaría de Salud Pública de la Municipalidad de Rosario.

Para Danielli, la clave es enmarcarse en la Ley de Salud Mental, en especial con cuatro ejes: 1) las adicciones dentro del campo de la Salud Mental; 2) la inclusión de los derechos humanos dentro de la Ley de Salud Mental; 3) no confundir un rasgo patológico con la identidad de la persona y 4) intentar discernir en qué exclusivas situaciones un equipo técnico tiene la posibilidad de decidir por otras personas.

Un abordaje en La Esquina

Desde Bariloche, el médico generalista Oscar Di Marco, colaborador del dispositivo interministerial y comunitario “La Esquina” y del programa Prevenir de la Municipalidad de San Carlos de Bariloche, abrió la pregunta sobre si el trabajo territorial es un abordaje “para pobres” o “si es realmente mejor”. Para él: “Es necesario construir dispositivos que resuelvan situaciones. No es para gastar menos que uno dice “no a las comunidades terapéuticas… la gente vive, muere, se enferma en el lugar donde vive. Si las personas tienen problemas de consumo, son en el lugar donde viven, y es ahí donde hay que trabajarlo”.

¿Cómo abordar los problemas relacionados con las drogas? ¿Desdeinstituciones especializadas o instituciones que integran situaciones?“Cuando a uno lo mandan a un especialista, se desentienden. En Bariloche se realizan las Mesas Interinstitucionales donde se trabajan las problemáticas propias de cada barrio y participan todas las instituciones. No es lo mismo instituciones especializadas que momentos específicos”.

Sobre el término “zarpado”

“No te sientas zarpado” es un dispositivo de intervención en drogas que a partir de 2011 arranca en una escuela de González Catán, provincia de Buenos Aires, desarrollado en forma conjunta por la Fundación Armstrong  eIntercambios. Se trata de una propuesta con tres componentes (promocional, formativo y atención) y abordajes individual, colectivo-institucional y territorial que en la actualidad nuclea a un conjunto de organizaciones de la zona.

Dentro del componente de atención, “la clave nos la dieron los jóvenes”, señaló la psicóloga Jorgelina Di Iorio, integrante del Área de Intervención de Intercambios. “Distinguieron entre ser un zarpado y sentirse zarpado, poniendo sobre la mesa la problematización del uso de drogas y cómo se ve a los jóvenes”, aclaró.

Un debate actual para el grupo es cómo pensar el involucramiento de los adultos en un dispositivo para jóvenes: “¿Se meten porque nos están cuidando o para molestarnos, para controlar?”, disparó Di Iorio.

Una apuesta a la salud colectiva

“Trabajar en prácticas de intervención territorial, plantea más cuestionamientos que respuestas”, afirmó Claudia Román Rú, secretaría de Salud Mental y Abordaje Integral de las Adicciones de la provincia de Salta al presentar el trabajo que desarrollan desde una perspectiva de salud colectiva.

“Muchas veces llevamos y avasallamos a la comunidad con nuestros valores, prejuicios y de-formaciones”, advirtió, para luego destacar el lugar del arte y los talleres como formas de trabajo “para abrir espacios de diferencias, buscando puntos de encuentro”. Y, en términos de puntos de encuentro, también destacó la necesidad de profundizar en estudios epidemiológicos desligada del modelo biomédico hegemónico.

Desafíos de las intervenciones

A modo de cierre, la experta y doctora en psicología Débora Tajer, docente de la Universidad de Buenos Aires, desde su rol de discutidora de la mesa, recuperó los puntos centrales de cada presentación y planteó los siguientes desafíos:

  • ¿Cómo bajar la concepción de derecho a prácticas?¿Cómo generar prácticas leales a las legislaciones progresistas?
  • ¿Es “bueno o malo” llevar al campo sanitario el consumo de sustancias?
  • Luces y las sombras del trabajo territorial, que también discrimina; por ejemplo,a la población LGTB.
  • ¿Cómo acompañar proyectos institucionales, como el escolar, desde un lugar que no sea “consumís o no consumís”?
  • Trabajar en el reconocimiento de las redes, para tener la flexibilidad y fortaleza de estar con otros solucionando problemas.
  • Zarpado puede ser estar mal o estar vivo. Zarpar es viajar, para tener proyectos, para hacer cosas.
  • Dignificar las condiciones de trabajode quienes trabajan el territorio.
  • Generar investigaciones para intervenir, tanto desde el campo de lo epidemiológico como desde los modelos de atención.

A partir de las preguntas del público, se incluyó en el debate el rol de la policía, el enfrentamiento con los vendedores de drogas y su impacto en los dispositivos de atención y promoción territorial. Débora Danielli, directora de Salud Mental de la Secretaría de Salud Pública de Rosario, explicitó: “Las fuerzas de seguridad son parte de la mafia que incluye la gestión del  delito en todas sus dimensiones ypone mucho más en riesgo que el consumo mismo. En Rosario, del año pasado en adelante, hubo una agudización de las dificultades para pensar los procesos de atención, de trabajo y la vida misma porque hay momentos donde quedan anuladas instituciones y organizaciones que venían trabajando”.